martes, 3 de marzo de 2015

BOSQUES

Siempre es grato encontrar cualquier iniciativa de talento emprendedor que busca abrirse paso en la escena pública de cualquier disciplina artística y su éxito una vez, habiéndose estrenado ante la audiencia, dependerá ya de la opinión del espectador, ente que tiene el poder de hacer de esto algo masivo, en estos tiempos incluso viral, o simplemente dejarlo en el olvido, pero eso sí, a fin de cuentas siempre es aplaudible y digno de reconocimiento encontrar dichas almas pioneras y experimentales que se atreven a dejar cualquier prejuicio y creer en el trabajo colaborativo, mismo que es el caso de un nuevo grupo que seguro dará de qué hablar, llamado Laboratorio Actoral de Realismo Psicológico, a cargo en esta producción de Ylia Popesku.







Cuando estudiaba música me encontraba con el paradigma de la academia de arte, en donde al interpretar piezas clásicas debías hacerlo al pie de las notas, atacar el ritmo de una forma precisa y a compás, sin variar de ningún modo para ser un perfecto ejecutante, cosa que sin duda es exquisita, pero que en cierto sentido te encierra en un espacio donde a algunos creadores y artistas con una ambición de renovar, asfixia. Visto esto mismo pero desde el teatro, hay ciertos ejemplos que constantemente refrescan la forma de mirar una disciplina y otros que directamente, hablando de actores, toman el papel de piezas de ajedrez de un director maquiavélico al que confieren toda su obra, mismo que no es nada malo, simplemente una forma diferente, pero que al hacerlo y ver a esa figura de director como un semidiós están destinados a ser llevados a construir nuevas perspectivas de dialogo que pueden conducir tanto al fracaso como a lo más innovador al grupo de actores que están desarrollándose, quienes por lo mismo, necesitan algo más que el aburrido discurso repetitivo de las escuelas formales, cosa que desemboca en el trayecto de la autogestión de un espacio único, para así continuar su entrenamiento, bajo técnicas en las que creen casi dogmáticas, riesgo que es plausible de celebrar y alentar, y la mejor forma es conociendo de viva experiencia la obra que el Laboratorio al que está dedicado esta entrada ofrece como primer fruto en escena.


La obra que presentan lleva por nombre Bosques, una síntesis de la gran obra de Antón Chejov: Tío Vania, bajo la anodina dramaturgia de quien es también la dirección. Texto que a simple vista deja que desear si somos allegados a la obra original, donde el clímax se funde en una pelea sin mucho sentido a cargo del elenco, pero misma que demuestra un trabajo arduo para lograr llevar una obra de gran calibre y complejidad a esta muestra y un poder de análisis basto, pero que de ser posible, pido disculpas a Chejov de alguna forma psicomagica por haber sido testigo de una Sonia hermosa, una Elena aburrida, un Mijail plano y una atmósfera que podría ser explotada al máximo y por más que esperas no hace falta más que aceptar que ha llegado al final y es momento de aplaudir, de pie, por el largo rato de estar sentado..




Siendo sincero, la obra es toda una experiencia llena de sorpresas, desde el lugar en donde se presenta, la torre latinoamericana inaugurada en 1956, emblema de la parte central de la ciudad de México que te lleva a un viaje en el tiempo hasta llegar al espacio adaptado como escenario en donde la obra lleva lugar justamente en los años 50’s en algún poblado del país.

Tuve la fortuna de ser testigo de la muestra previa al estreno, en su ensayo general, y a decir verdad, a simple vista, pareciera que los actores no tienen seguro el género realista psicológico pero al permitirte adentrarte en la obra, el reflector cae en la dirección, a cargo de la actriz especialista en la técnica y miembro fundador de la Escuela Rusa de Actuación en México, quien deja ver en el programa de mano lo extenso que es su currículo a comparación de sus colegas en escena.

En una plática casual, días antes de ver la obra, uno de los miembros del laboratorio, me decía, que las obras de los escritores no existirían si los actores no le dieran vida a sus personajes, opinión realmente a debatir si tomamos en cuenta el mito del Golem, este comentario me dejó pensando bastante tiempo y llenándome de expectativas que crecían cada día más y más por ver entonces una actuación extraordinaria de su parte y en mi personal experiencia, me quedé con ganas de más.

No necesita empezar la obra para sentirte ya parte de ella, estas tan cerca de los actores que puedes escuchar su respiración y dejarte seducir por la mirada de la actriz Irma Cilo y enloquecer con el drama existencial del tío Iván a cargo de Guillermo Vega, ambos egresados del Cedart Luis Spota Saavedra. Es estremecedora la voz de la abuela con quien puedes relajarte y reír, a cargo de Guadalupe Sáenz.

Realmente es una obra que a mi parecer debe girar y muestra estar en una transformación y crecimiento. Como en el teatro nada es estable espero regresar (y no ser linchado por los miembros del laboratorio por escribir esto) para sorprenderme de ver una puesta en riesgo y llena de energía como se muestran todo el tiempo y puedan transmitirme un deleite que sea más allá del espacio atemporal que en definitiva te evoca sensaciones de todo tipo.


En la escena de teatro actual hay tantas propuestas que el espectador puede quedar abrumado y no decidir a cuál asistir pero en definitiva si hay que escoger siempre será una buena inversión conocer algo nuevo, ya sea una producción austera o llena de magnificencia, el espectador de teatro conoce que siempre hay una alternativa que poder escoger y aprender de ella, un nuevo colectivo creciendo y con hambre de abrirse paso en el escenario en espera de ese ser que pueda sonreír, cómplice de su trabajo, a quién mostrarle una forma distinta de ver al mundo.






Yo invito al mundo entero a ser cautivados por este grupo de artistas, a tener una experiencia sin prejuicios, a darle un oportunidad a quienes ya tomaron el compromiso de enfrentar sus dudas y creer en sí mismos. 

Bosques se presenta en el piso 31 de la Torre Latinoamericana, ubicada en Eje Central Lázaro Cárdenas 2. Centro, Cuahuhtémoc, México, D. F.


Funciones: sábados 17:00 y 19:00 

                   domingos 18:00

Informes y reservaciones en su página o a contactolaboratoriorealista@gmail.com 

Imágenes tomadas de la página 
Laboratorio Actoral de Realismo Psicológico 






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